Nos parece muy importante que conozcas qué ingredientes evitar en los productos de cuidado facial. Descubrir los componentes más cuestionados y por qué optar por cosmética natural puede ser una mejor opción para tu piel y tu salud.

Cada vez somos más quienes leemos etiquetas antes de aplicar cualquier producto en nuestra piel, y con razón: el rostro es una zona delicada y altamente absorbente, por lo que lo que ponemos sobre él puede tener un impacto directo en nuestra salud y bienestar.

En este artículo te comparto una lista de ingredientes que conviene evitar en tu rutina de cuidado facial y algunas alternativas naturales que tu piel agradecerá.

1. Parabenos (methylparaben, propylparaben, butylparaben…)

Los parabenos son conservantes muy utilizados para alargar la vida útil de los productos. Sin embargo, varios estudios los han vinculado con alteraciones hormonales, ya que pueden imitar el estrógeno en el cuerpo. También se han encontrado trazas en tumores mamarios, lo que ha generado alarma, aunque la relación directa aún se investiga.

Alternativa natural: conservantes de origen vegetal como el sorbato de potasio o aceites esenciales antimicrobianos.

2. Ftalatos (phthalates)

Frecuentes en fragancias y productos de textura suave, los ftalatos se asocian con problemas hormonales, toxicidad reproductiva y posibles efectos en el sistema endocrino.

Dónde se esconden: A menudo bajo la palabra “fragancia” o “parfum” en las etiquetas.

Alternativa natural: productos con fragancias naturales o aceites esenciales orgánicos.

3. Sulfatos (Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Laureth Sulfate)

Utilizados por su efecto espumante, los sulfatos pueden resultar demasiado agresivos para la piel facial. Eliminan los aceites naturales de la piel, favoreciendo la sequedad, la irritación e incluso el acné.

Alternativa natural: tensioactivos suaves derivados del coco o del azúcar, como el coco glucósido.

4. Siliconas (Dimethicone, Cyclopentasiloxane, etc.)

Aunque dejan una sensación suave y aterciopelada en la piel, las siliconas forman una capa oclusiva que impide que la piel respire, obstruyendo los poros y dificultando la eliminación de toxinas.

Alternativa natural: aceites vegetales ligeros como el de jojoba, argán o pepita de uva.

5. Alcoholes secantes (Alcohol Denat, Ethanol, Isopropyl Alcohol)

Algunos productos para piel grasa contienen alcoholes para un “efecto matificante”, pero lo que hacen es alterar el equilibrio natural de la piel, provocando más grasa o más sequedad.

Alternativa natural: hidrolatos (aguas florales) como el de rosas o lavanda.

6. Colorantes y fragancias artificiales

Pueden parecer inofensivos, pero muchos colorantes y perfumes sintéticos son potenciales irritantes, especialmente si tienes piel sensible o condiciones como rosácea o dermatitis.

Alternativa natural: productos sin colorantes añadidos o formulados con aromas naturales.

¿Qué significa realmente “cosmética natural”?

La cosmética natural apuesta por ingredientes de origen vegetal, minerales no sintéticos y procesos de fabricación sostenibles. No solo cuida tu piel, sino también el planeta.

Consejo final: menos es más

Una piel sana no necesita decenas de productos, sino una rutina consciente con ingredientes seguros, efectivos y respetuosos. Leer etiquetas es un acto de autocuidado.

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