Es muy importante una rutina de yoga suave para personas con fatiga crónica. La fatiga crónica es una condición que afecta a muchas personas, dificultando su día a día y reduciendo considerablemente su energía y bienestar. En estos casos, el yoga suave se convierte en una herramienta poderosa para reconectar con el cuerpo, mejorar la circulación, calmar la mente y aportar vitalidad sin generar agotamiento adicional.

¿Por qué yoga para la fatiga crónica?

A diferencia de otras formas de ejercicio, el yoga suave o restaurativo se adapta al estado físico de cada persona. No se trata de alcanzar posturas exigentes, sino de cultivar la conciencia corporal y soltar tensiones. Las prácticas suaves pueden ayudar a:

  • Regular el sistema nervioso.
  • Reducir el estrés y la ansiedad.
  • Mejorar el sueño y la digestión.
  • Estimular una respiración profunda y reparadora.
  • Promover el descanso activo y la relajación profunda.

Una rutina sencilla y efectiva

A continuación, te presentamos una secuencia básica pensada especialmente para quienes lidian con fatiga crónica. Puedes practicarla en casa, dedicando entre 15 y 30 minutos diarios.

Rutina de yoga suave para personas con fatiga crónica

🌿 1. Respiración consciente (3-5 minutos)

Siéntate o túmbate en una posición cómoda. Coloca una mano en el abdomen y otra en el pecho. Inhala profundamente por la nariz, expandiendo el abdomen, y exhala suavemente por la boca. Repite a un ritmo natural, sin forzar.

🌿 2. Postura del niño (Balasana)

Desde una posición de rodillas, inclínate hacia adelante, apoyando la frente en el suelo o sobre un cojín. Deja caer los brazos a los lados o estíralos hacia delante. Mantén durante 1-3 minutos respirando con suavidad.

🌿 3. Gato-Vaca (Marjaryasana-Bitilasana)

En posición de cuatro apoyos, alterna entre arquear suavemente la espalda (mirada hacia arriba) y redondearla (mentón hacia el pecho). Sincroniza el movimiento con la respiración durante 5-10 ciclos.

🌿 4. Postura del puente (Setu Bandhasana)

Túmbate boca arriba, dobla las rodillas y apoya los pies cerca de las caderas. Eleva suavemente la pelvis al inhalar y baja al exhalar. Realiza 5 repeticiones lentas.

🌿 5. Savasana con apoyo

Túmbate boca arriba con una manta bajo las rodillas o un cojín en la espalda. Cierra los ojos y respira profundamente. Permanece entre 5 y 10 minutos en completa relajación.

Consejos para practicar

  • Escucha siempre a tu cuerpo: si algo duele o incomoda, modifica o evita la postura.
  • Practica en un espacio tranquilo, preferiblemente con luz suave.
  • Acompaña la sesión con música relajante o en silencio.
  • Sé constante: la práctica diaria, aunque sea breve, puede marcar la diferencia.

Formación recomendada

¿Te gustaría aprender más sobre los beneficios del yoga como herramienta terapéutica? Te invitamos a descubrir la formación que recomendamos en nuestra web Curso internacional de Yoga Auténtico, una guía completa para quienes desean integrar el yoga en procesos de sanación y autocuidado. Además de servirte para formarte, también te sirve para formar a otros en las mismas circunstancias.

Recuerda: El yoga no es una meta, es un camino. Cada respiración y cada estiramiento consciente te acercan a un mayor equilibrio físico y emocional.

Ir a Inicio